EL ESPÍRITU DEL MERCADO (2011)

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TRANSCRIBO AQUÍ , A MODO DE MUESTRA, EL TEXTO DE LA CONCLUSIÓN DEL LIBRO

Los apuntes consignados en las páginas precedentes ofrecen un panorama básico y no técnico de las principales coordenadas que inspiran la dinámica del sistema de libre mercado. El tema está lejos de haber quedado agotado. Hay infinidad de cuestiones que quedaron sin ser abordadas y sería materialmente imposible elaborar un libro que trate todas las vertientes de la materia. Por lo demás, el propósito de dar por terminado el análisis de los factores que intervienen en la creación de las condiciones necesarias para el desenvolvimiento de un sistema basado en el libre mercado, sería una inconsecuencia con una de las tesis expuestas en este mismo trabajo, que sostiene el carácter dinámico del ordenamiento económico y, por lo tanto, la necesidad permanente de adecuar el contexto institucional a las nuevas circunstancias que sucesivamente se vayan presentando. Por lo tanto, el análisis de los factores que condicionan el marco en el que el libre mercado opera también requiere constantes actualizaciones.

Pero los conceptos volcados en este texto apuntan a dejar en claro cuestiones que resultan muy difusas, particularmente en Argentina pero también en muchos otros lugares –quizá hasta universalmente– excepto para pequeños núcleos de especialistas que, en muchos casos, están demasiado enfrascados en sus estudios técnicos y tienen dificultades para desarrollar sus ideas en términos que resulten asequibles para quienes no forman parte de la comunidad académica.

El propósito de la argumentación desarrollada fue el de ofrecer un pantallazo global respecto de los lineamientos que motorizan la dinámica de la economía de mercado. Esperamos haber logrado algún avance en esa dirección porque uno de los motivos que en mayor medida dificulta la puesta en aplicación del sistema de libre mercado es la incomprensión de los fundamentos de ese ordenamiento. La expectativa del autor es haber contribuido a aclarar la enorme confusión que existe con relación a ese tema. Pero sería un grave error que quien haya leído estas páginas crea que “sabe todo lo que hay que saber” acerca de la economía de mercado. Por el contrario, este texto es apenas una introducción a un tema que ha sido tratado y detalladamente estudiado por autores tan caracterizados como Smith, Mises y Hayek, solo por nombrar a los tres más famosos, pero sin olvidar a muchos más que han realizado muy valiosos y profundos estudios técnicos sobre la materia.

Pero es posible que este libro abra un campo nuevo en la corriente del pensamiento liberal, que es el referido a los aspectos políticos del problema. En general, los tratados sobre liberalismo abordan los problemas desde una perspectiva más bien técnico-teórica. Aquí hemos eludido los debates técnicos y hemos focalizado sobre los factores políticos que condicionan la aplicación de la economía de mercado. En ese sentido, esta obra procuró hacer un enfoque diferente que, por supuesto, no se contrapone sino que se complementa con otros trabajos de carácter más teórico o conceptual. Por eso este texto tiene más posibilidades de resultar atractivo para cualquier lector y no tanto para quien está interesado en cuestiones vinculadas con la economía propiamente dicha, sin perjuicio de que también a los profesionales de la economía estas páginas podrían aportarles consideraciones merecedoras de su atención.

Hay en este libro, sin dudas, un propósito de divulgación pero también va implícito en estas páginas el objetivo de abrir un nuevo campo de análisis destinado a promover la inserción de la economía de mercado en la dinámica general de la sociedad y no dejarla confinada al área del estudio académico. Hay un objetivo indirecto en este trabajo, que es apuntar a la apertura de un debate político sobre la vigencia de la economía de mercado. La tesis central es que la economía de mercado es un sistema beneficioso al efecto de promover el progreso colectivo y el bienestar individual. Esta hipótesis es rechazada a priori en Argentina y en muchos otros países. La intención de este texto es impulsar un movimiento de reacción contra ese prejuicio.

El propósito que anima al libro ha dado lugar a que algunas de las posturas que hemos sostenido sean algo más realistas que ciertas orientaciones intelectuales que se manejan en los círculos más fundamentalistas del liberalismo, aunque nos hemos cuidado bien de no incurrir en ninguna contradicción doctrinaria insalvable. Esta obra, en definitiva, intenta ser un aporte a la discusión sobre el lugar que al liberalismo le  corresponde en la sociedad de nuestra época. Por eso procuramos evitar las concepciones ideológicas más audaces que, si bien son interesantes en el plano del análisis teórico, son absolutamente inaplicables en la práctica y, por lo tanto, derivan en consideraciones abstractas.

Los liberales –al menos, en Argentina– no suelen ser gente dotada de un particular sentido pragmático y, cuando lo adquieren, dejan de ser liberales y se convierten en mercenarios, como todos los que se iniciaron en las filas del liberalismo y terminaron siendo funcionarios del menemismo o del kirchnerismo. No hay en la vida pública argentina muchos liberales que tengan la suficiente dosis de equilibrio como para encontrar las posiciones apropiadas, donde se contemporice la consecuencia ideológica con el contacto con la realidad. La prematura muerte de Federico Clerici fue una pérdida grave en ese sentido. En los últimos años, el desenvolvimiento de Federico Pinedo ha venido encuadrando apropiadamente dentro de esos parámetros.

Esa falta de equilibrio entre las inclinaciones nacidas de las convicciones ideológicas y las búsquedas de inserción de las ideas en la realidad concreta ha derivado en una absoluta pérdida de presencia del liberalismo en la vida política nacional. Este texto procura aportar elementos que contribuyan a cubrir ese déficit. Por cierto que no es fácil ser liberal, y mucho menos aún sostener posiciones liberales en el campo de la política práctica. Es mucho más sencillo encuadrarse en el especulativo pragmatismo peronista o la abúlica inoperancia radical. Pero por algo han sido los liberales los que emanciparon y décadas más tarde dieron forma a este país y han sido los peronistas y los radicales quienes lo arruinaron.

Argentina está actualmente inmersa en una profunda confusión. El país no tiene un destino definido porque después de casi 30 años de democracia los populismos de diferente signo que han gobernado no han sabido imprimir un rumbo satisfactorio al desenvolvimiento colectivo de la sociedad, y por lo tanto, las vidas individuales de los habitantes están desprovistas de referencias claras. Argentina no ofrece hoy a los miembros de su comunidad la oportunidad de hacer planes personales sobre la base de datos confiables y previsiones razonables. La vida de cualquier habitante de Argentina es azarosa, incierta, insegura al extremo en todos los sentidos.

Pero, afortunadamente, siempre está a nuestro alcance la posibilidad de poner en marcha un ordenamiento social basado en el sistema de libre mercado, que no nos garantiza el éxito personal pero al menos nos ofrece la oportunidad de intentarlo en un marco de condiciones objetivamente previsibles.

Y aunque todo este libro está focalizado en las circunstancias argentinas porque ellas constituyen el horizonte inmediato y la fuente de inspiración del autor, lo cierto es que los conceptos generales desarrollados tienen validez global porque las pautas rectoras de la conducta humana en las que esta obra está sustentada son universales. Es inocultable que, para el autor, existe una cierta vanidad nacionalista en el hecho de escribir, en base a experiencias argentinas, una obra con proyección ecuménica.

En fin, el libro está sobre la mesa, ya pertenece a los lectores y no más a su autor. Ojalá estás páginas representen una contribución para aclarar las ideas y para motorizar la acción que conduzcan a una mejor calidad de vida. Se trata, por cierto, de una expectativa ambiciosa. Pero cuando alguien tiene convicciones tan arraigadas como quien está escribiendo estas líneas, una aspiración de semejante calibre es legítima aunque parezca presuntuosa. En definitiva, esa pretensión merece un perdón porque la intención es loable.

Pero es absolutamente verídico que quien ha escrito estas páginas cree genuinamente que la aplicación de un sistema basado en el libre mercado es el camino aconsejable para promover el progreso de la sociedad y para producir una elevación del nivel de vida del pueblo de cualquier país. Ese es, en definitiva, el sentido de este libro: exponer, con la mayor honestidad y claridad posibles, un cuerpo de conceptos que, según la opinión de quien ha desarrollado esta obra, contribuyan a hacer un poco más accesibles el progreso y el bienestar. Después de tantos años de presenciar fracasos y de ser testigo de la confusión reinante precisamente porque predominaron ideas y se ejecutaron políticas opuestas a las que aquí se proponen, resulta como mínimo razonable que quien desde hace tanto tiempo ha sostenido todo lo contrario de lo que siempre se ha hecho, exponga y explique su pensamiento. En todo caso, si todo lo que aquí ha quedado dicho es erróneo, se trata de un ejercicio quizá superfluo pero claramente inofensivo.

Nada queda ya por agregar excepto los dos apéndices que, a modo de despedida, hemos querido compartir con los lectores como un esfuerzo final para tratar de dar una amplitud algo mayor a la temática abordada. Aquí está, entonces, el resultado de un esfuerzo personal que, más allá de toda otra consideración y de cualquier repercusión que esta obra tenga, valió la pena porque, en cuanto experiencia en sí, ha sido de inestimable valor para el autor. Y ese hecho, en sí mismo –la posibilidad de experimentar vivencias intensas y novedosas– es suficiente justificación para la realización de cualquier tarea humana. En eso consiste el siempre apasionante desafío de la vida…

ESTE ES EL ÍNDICE DEL LIBRO

Prólogo de Gabriel Zanotti
Introducción
1. Los fundamentos del mercado
2. El mito de la igualdad distributiva
3. La soberanía del consumidor
4. La decisión de invertir
5. El riesgo empresario
6. El sistema de precios
7. Los vaivenes de la demanda
8. La importancia de la moneda
9. El rol del estado
10. El rol del poder legislativo
11. El rol del poder ejecutivo
12. El rol del poder judicial
13. El mercado como decisión política
14. Mercado y sentimientos populares
15. Mercado y progreso
16. Las ideas equivocadas
17. Los límites del estado
18. Las funciones del estado
19. Las posibilidades del mercado
20. El postulado de la tendencia
Conclusión
Apéndice I Las relaciones laborales
Apéndice II La actitud intelectual